Nahle se defiende de los zopilotes… “¡Gobernar no es para blandengues!”, dice… ¿Y el atarantado?
Edgar Hernández* / De pena ajena cada vez que abre la boca la conspicua Roció Nahle para defenderse de sus enemigos,
Edgar Hernández* / De pena ajena cada vez que abre la boca la conspicua Roció Nahle para defenderse de sus enemigos,