Secretario de Marina de AMLO no se enteró de lo que hacían sus sobrinos, así como Adán Augusto no se enteró que de que su íntimo era líder de La Barredora
Es muy, pero muy fácil quitarse culpas, sobre todo en delitos que han sido muy visibles, como el caso del huachicol fiscal en puertos de Tamaulipas o la extorsión y asesinatos en Tabasco con La Barredora. Es muy fácil decir que no se enteraron de nada, hasta que todo se destapó. Eso es lo que reprocha la editorial de El Universal, Bajo Reserva: «Nos hacen ver que la voz que no se ha escuchado en todo el escándalo de corrupción que está golpeando el buen prestigio de la Marina, es la del exsecretario, el almirante Rafael Ojeda Durán, a quien el anterior gobierno le confió las aduanas y los puertos, y cuyos mandos allegados y familiares están implicados en el tráfico de huachicol.
»Aunque se dijo que desde hace dos años informó de posibles irregularidades, resulta una defensa muy endeble, pues durante su gestión operó una red de mandos de la Secretaría a su cargo que incurrieron en graves casos de corrupción y que operaron con impunidad. Ahora que el actual gobierno ha tenido el valor de enfrentar y combatir a estas redes de corrupción integrada por funcionarios y empresarios, es necesario, nos dicen, que el almirante explique cómo es que no se dio cuenta de esos ilícitos.
Paul Pelosi, esposo de la demócrata Nancy Pelosi, quien fuera presidente de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos desde 2019 a 2023, fue atacado con un martillo por un hombre de extrema derecha, un hombre que tenía un historial de activismo nudista radical y que apoya a Donald Trump. Paul Pelosi requirió de cirugía craneal por las heridas que recibió. Pues a este sujeto Charlie Kirk, influencer y apoyador muy cercano del gobierno de Donald Trump, defendió, alegando que quien atacó a Paul Pelosi era un patriota: «Un patriota increíble … realmente quería ser un héroe de mitad de período, alguien debería ir y rescatar a este tipo».
Lo ocurrido el 10 de septiembre del año en curso, alrededor de las 14:30 horas, en el Puente de la Concordia, en la Calzada Ignacio Zaragoza, alcaldía Iztapalapa, Ciudad de México es una verdadera tragedia que ocasionó estragos irreversibles. Conforme han pasado las horas nos han revelado la cantidad de personas que fueron víctimas de la onda expansiva. En el reporte señalan que una pipa de gas LP con capacidad para 49,500 litros se volcó y explotó dejando a tres personas fallecidas y más de 70 personas heridas. La unidad pertenecía a Transportadora Silza, S.A. de C.V., conocida comercialmente como Gas Silza y parte del Grupo Tomza, un conglomerado con casi 60 años en el transporte y almacenamiento de gas LP.
Las investigaciones sobre el huachicol fiscal que se operaba en los puertos de Tampico y Altamira continúan. La Fiscalía General de la República investiga al empresario Saúl Vera Ochoa, propietario de Tampico Terminal Marítima S.A. de C.V., terminal que se usó para la descarga de buques con combustible ilícito. En esta investigación un testigo identificado como “Santo” narró que un almirante le advirtió con claridad que «…tuviera cuidado con ellos porque estaban trabajando con personas de la delincuencia organizada … y que el dueño o cesionario tenía lazos y muy buena amistad con Adán Augusto López Hernández … no podía hablar por tratarse de las relaciones y personas que eran».
El exregidor xalapeño, Silem García Peña, no sólo fue el vocero del líder de La Luz del Mundo, también fue su apoderado legal; ahora nos enteramos de que Silem García Peña también fue su tapadera. El Fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton anunció «la revelación de una acusación formal contra NAASÓN JOAQUÍN GARCÍA («NAASÓN»), ROSA SOSA, AZALIA RANGEL GARCÍA, EVA GARCÍA DE JOAQUÍN, JORAM NÚÑEZ JOAQUÍN y SILEM GARCÍA PEÑA por conducta sexual, financiera y delictiva relacionada con la victimización de miembros de la Iglesia La Luz del Mundo (LLDM) durante muchos años».
De acuerdo con un reportaje del periódico Reforma, nos enteramos que quien controlaba la red de marinos, funcionarios, agentes aduanales, exportadores e importadores, distribuidores y empresarios gasolineros era el Cártel Jalisco Nueva Generación. El contacto directo del cártel era con los hermanos y jefes navales, Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, quienes facilitaron el ingreso ilegal de millones de litros de “huachicol” fiscal a través de las aduanas. Muchos de los operadores que contactaban a los sobrinos de Rafael Ojeda Durán, exsecretario de Marina, estaban fichados en los Estados Unidos acusados de lavar dinero, tal es el caso de Eric Daniel Zamora Delgadillo, uno de los socios de Mefra. Otra de las empresas involucradas en la venta de combustible ilegal fue