Luis Ronaldo, el joven que en su niñez vendía gelatinas en los camiones y que hoy, es una sólida promesa en la UFC
En México tenemos historias de superación, en el deporte de los madrazos y las patadas. Resulta que el día de ayer sábado por la noche en el UFC Fight Night México, los mexicanos nos deleitamos con la victoria de un chiapaneco con ganas de triunfo. Se trata de Luis Ronaldo Rodríguez, el joven que en su niñez vendía gelatinas en los camiones y hoy estranguló al ucraniano Denys Bondar en el último segundo del Round 2.
Hasta YouTube se la hizo de jamón al presidente, resulta que por infringir políticas sobre acoso y cyberbullying, YouTube bajó ayer el video de la conferencia matutina del jueves 22 de febrero en la que AMLO divulgó el número de celular de una reportera del diario The New York Times.
Es un hecho, que la frase, “por encima de la ley está mi autoridad moral”, acuñada por el presidente, Andrés Manuel López Obrador, quedará enmarcada en los anales de la historia del país, como una muestra del palpable autoritarismo que lo ha caracterizado, durante toda su administración. Ya antes, el tabasqueño había dado prueba de su talante soberbio y autoritario.
¿Qué es ser un “pobre diablo”? Un “pobre diablo” es una persona que ha perdido su importancia, su relevancia. Una persona que cree que con sus mentiras puede engañar a quien quiera, o que puede hacer daño a los demás. Esa es la descripción exacta de Dante Delgado, el dueño del partido Movimiento Ciudadano. En la toma de protesta de Jorge Álvarez Máynez, Dante Delgado, líder del partido Movimiento Ciudadano, contestó cuando le preguntaron si en la elección presidencial aventajaba a la coalición PRI, PAN, PRD:
Literalmente el presidente de México dijo que su calidad moral está por encima de cualquier ley de protección de datos personales. Después de dar a conocer el número de teléfono de la periodista del New York Times, el presidente dijo que lo volvería a hacer, porque él está por encima de la ley. ¿Cuál fue la respuesta del público? De inmediato en las redes sociales se echó a dar una campaña para dar a conocer los teléfonos de los hijos de López Obrador. El primero fue José Ramón López Beltrán, quien se preguntaba, ¿yo qué tengo que ver con esto?
En el búnker de guerra de la candidata oficial, se respira tensión, la supuesta ventaja que tienen sobre la candidata opositora se va desvaneciendo. Saben que la mayoría de las encuestas que los colocan en los cuernos de la luna, son compradas. La misma Claudia Sheinbaum se ve preocupada, cercanos a ella, afirman que su carácter cada día es más irritable. Saben que el dos de junio no será un día de campo. Se sabe que después de la marcha multitudinaria, que, mediante gritos de Narco Presidente, denostara la figura presidencial, existe un espíritu de incertidumbre, por no decir de miedo.
El presidente Andrés Manuel López Obrador tuvo que aprender en carne propia que duele más el pellejo que la camisa. Y es que después, de que el ejecutivo federal mostró en público el teléfono de una periodista del New York Times, y que señalara que no veía nada de malo y que lo volvería hacer, no faltó alguien que le diera una sopa de su propio chocolate. Resulta que un usuario de las redes sociales con el nombre de arzZ17, posteo lo siguiente: «¿O sea que no pasa nada si damos a conocer números privados? Siga este Tuit y compartan. Nomás por saber si el imbécil de la presidencia, @lopezobrador_ sigue pensando lo mismo. Este es el número personal de José Ramón López Beltrán. Me refiero al hijo mayor de López, un paria».
Prematuramente el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles fue inaugurado el 21 de marzo de 2022, cuando todavía no estaba listo, cuando ni siquiera había caminos adecuados para llegar; pero como al presidente le urgía, lo inauguraron incompleto, realizando un montaje de que estaba terminado En ese entonces no había ni donde comer, tanto que una señora que llevó tlayudas hizo su agosto. Pues por andar inaugurando las cosas a prisa, sin el cuidado que merece una obra de semejante magnitud, un aeropuerto internacional, ya se les anda cayendo el techo.
¿Para qué dejó Arturo Zaldívar la Suprema Corte de Justicia de la Nación? Pues para sumarse a la campaña de Claudia Sheinbaum, aunque al final no lo sumaron; ni siquiera lo dejaron subirse al templete, sino que lo dejaron abajo con la perrada. Luego de eso el ministro Zaldívar quiso agandallarse una pensión de 250 mil pesos mensuales, y un séquito de más de 15 asistentes y sirvientes, además de dos Suburban blindadas, computadoras y hasta el papel de baño de su oficina. Pero no dejaron que se agandallara.