¿Y por qué sale Rosario de Sedesol?
Porque Rosario es un mujer que suma la traición a una ideología de izquierda y la voracidad de una funcionaria de derecha. Porque Rosario es una mujer que se deja llevar por sus pasiones, sus bajas pasiones; porque Rosario, dijeran los clásicos, no tiene llenadera ni escrúpulos ni vocación de servicio, antes bien vocación de servirse. Lo malo es que no sale completamente del gabinete, sólo la pusieron en la Sedatu, donde estuvo Murillo Karam, es decir la antesala del botadero.
Aurelio Nuño no se ha destacado por su tolerancia, antes bien Aurelio Nuño se ha mostrado como un intolerante. A dos meses de la tragedia de los estudiantes asesinados en Iguala, el entonces jefe de la Presidencia declaró al periódico El País: «No vamos a sustituir las reformas por actos teatrales con gran impacto, no nos interesa crear ciclos mediáticos de éxito de 72 horas. Vamos a tener paciencia en este ciclo nuevo de reformas. No vamos a ceder aunque la plaza pública pida sangre y espectáculo ni a saciar el gusto de los articulistas. Serán las instituciones las que nos saquen de la crisis, no las bravuconadas». Pue ese acto teatral que el calculaba de 72 horas sigue en el escenario y él ya es titular de la SEP, es decir, es parte integral de lo que él llamó “espectáculo”.
Llamado a los trabajadores de gobierno, más vale prevenir que lamentar dice Quirino Moreno en su columna “
Lo advirtió
Tal como se venía manejando, los cambios en el gabinete del presidente Peña Nieto se hicieron oficiales y hace unos minutos tomó protesta a 10 nuevos integrantes. Sobresale el nombramiento de José Antonio Meade, un hombre cercano al primer mandatario, para dirigir la Secretaría de Desarrollo Social. Se confirma la salida de Rosario Robles de Sedesol, dejando un saldo negativo para tomar la Sedatu. A la SEP se incorpora Aurelio Nuño, a Turismo Enrique de la Madrid, José Calzada a la Sagarpa, a la Semarnat Rafael Pacchiano, a la Oficina de la Presidencia se incorpora Francisco Guzmán, en la Comisión Nacional de Seguridad, Renato Sales y José Reyes Baeza llega a la Dirección del ISSSTE. Los que dicen adiós al gabinete presidencial son: Emilio CHuayffet, Enrique Martínez y Martínez, Monte Alejandro Rubido, Jesús Murillo Karam y Juan José Guerra Abud, muchos con un desempeño por demás lamentable.
Antes de entregar su tercer informe de labores, el presidente Enrique Peña Nieto va enfilando los cambios en su gabinete; hasta ahora se conocen siete movimientos con los que se espera —aunque sin mucha esperanza— se revierta la imagen negativa de su cuestionada administración. Sobresale el nombre de la ineficaz titular de Sedesol, la amante perfecta Rosario Robles, quien deja su cargo en Desarrollo Social para sustituir al siempre cansado Jesús Murillo Karam en la Sedatu. Los otros nombres que se manejan son: José Calzada en lugar de Enrique Martínez y Martínez en la Sagarpa; Rafael Pacchiano a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) por Juan José Guerra Abud; Enrique de la Madrid a Turismo en lugar de Claudia Ruiz Massieu Salinas; Francisco Guzmán tomaría el cargo de Aurelio Nuño, quien a su vez sustituiría a Emilio Chuayffet en la Secretaría de Educación Pública, y Renato Sales sería el próximo comisionado Nacional de Seguridad en sustitución de Monte Alejandro Rubio.
«Elige al candidato que no tenga ningún compromiso político. Tiene que ser alguien que no vaya a regalar su voto al Equipo Político por canonjías para sus familiares. No se puede esperar mucho en la defensa de los derechos laborales de alguien que sólo busque su propia ventaja. Recuerda que el Secretario General de tu delegación es el contrapeso natural de las decisiones de los mandos oficiales de tu escuela, y si ese contrapeso se pierde, también se pierde la defensa de los derechos de los trabajadores. Y en el caso de los delegados al congreso, éstos tendrán voz y voto para elegir al nuevo Secretario Seccional. Acuérdate que el junior callejista ya se va a disfrutar de las prebendas conseguidas durante su mandato, que ya finalizó…» la anterior es una recomendación que Luis Ortiz Ramírez expone en su columna “