Muere Yolanda Montes “Tongolele” a los 93 años. Una mujer que nació con el ritmo en las venas. Participó en cintas con Tin Tan
De acuerdo con su ficha biográfica, Yolanda Ivonne Montes Farrington nació el 3 de enero de 1932 en Spokane, Washington, siendo hija del mexicano Elmer Sven Montes, y de la estadounidense Edna Pearl Farrington. Desde niña descubrió su gusto por la danza, lo que en su adolescencia la llevó a trabajar como bailarina exótica en el Ballet Internacional de San Francisco, California y en teatros, siendo parte de una revista tahitiana. De acuerdo con reportes periodísticos «desde 2010 la exvedette enfrentó problemas de salud relacionados con el Alzheimer, lo que la llevó a retirarse de la vida pública en 2015».
Su primera incursión en el cine fue en 1948 en la película La mujer de otro. En ese mismo año filma la película Han matado a Tongolele. La actriz y bailarina, entonces de 16 años, también participó en varias películas con Germán Valdés Tin Tan.
Es un hecho que la candidatura para la alcaldía de la Ciudad de los 30 caballeros está muy anhelada por muchos, no obstante, está muy manoseada. Desde la injerencia del diputado federal Zenyazen Escobar, como los operadores del alcalde saliente, sin dejar de mencionar las intenciones de los testaferros del palacio estatal, por apoyar a un candidato, afín a los intereses del gobierno local. Desde luego que seriamos muy ingenuos si no mencionamos a un grupo de malandros que no quieren perder sus feudos que han hecho dentro la estructura municipal.
Recientemente aparecieron narcomantas en varios estados del norte del país acusando a influencers y cantantes de estar apoyando a uno u otro bando que participa en la guerra de narcos en Sinaloa. Uno de esos cantantes es Natanael Cano, cantante de corridos tumbados que en sus letras hace apología de la violencia y del crimen organizado. Debido a esas amenazas este sujeto obtuvo, por parte de la Fiscalía de Sonora, protección pagada por el gobierno.
La presidenta Claudia Sheinbaum aplaudió la salida de Ulises Lara, el fiscal de Morelos que se atrevió a pedir el desafuero de su amigo, el exgobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco. Ahora, como diputado al exfutbolista hay que cuidarlo, porque Andy López Beltrán es su fan. Sin embargo, Morelos es uno antes de Cuauhtémoc Blanco y es otro después de dejar el gobierno. Nos relata el periodista Héctor de Mauleón un pasaje típico de algunas ciudades de Morelos, esta vez ocurrido en el Pueblo Mágico de Tepoztlán: «Fue un asalto en Tepoztlán. El miércoles pasado, un comando armado, de entre 8 y 15 hombres, ingresó al restaurante El Ritual: le quitaron los celulares a las personas que se hallaban presentes —al menos 40—, fueron directo a la caja fuerte, desactivaron las cámaras de seguridad, y a lo largo de 30 minutos se adueñaron de la situación: ordenaron a la gente que se tirara al suelo, le pidieron que no alzara la cara, y huyeron, según los testigos, en varias camionetas.
Como hemos venido señalando, el partido Movimiento Ciudadano se vende como la “fichera” más bonita de la cantina; pero por más que se perfume, no deja de ser fichera. Dice el periódico El Universal en su editorial “Bajo Reserva”: «Con la anuencia del INE, Movimiento Ciudadano aprovecha el desprestigio reciente del apellido Yunes para encaminar su campaña rumbo a la elección de ayuntamientos de junio próximo. Sin una cara visible a nivel estatal y bajo la disminuida batuta de su exlíder y fundador Dante Delgado, también veracruzano, quien opera desde su casa en territorios jarochos, los naranjas han apostado por aprovechar la indignación contra la familia Yunes y dirigir una campaña de spots para debilitar aún más al PAN y al PRI».
A Adriana Esther Martínez la llamamos “la peor de todas”, porque cuando fue diputada local en el Congreso de Veracruz, se portó como la peor de todas. La señora se prestó para todas las intrigas de Éric Cisneros, el Bola 8. Participó activamente en la salida de Jorge Winckler; como una verdulera, en los días que Winckler se presentaba en el Congreso, la señora se ponía a dar golpes y patadas. Incluso acusó a una periodista que le tomó video cometiendo esas corrientadas. Pues esta señora, a la que Juan Javier Gómez Cazarín, como premio a su corrupción, la hizo presidenta de la Mesa directiva del Congreso de Veracruz, quiere ser alcaldesa de Martínez de la Torre. Sin embargo, los martinenses piensan otra cosa.
Recientemente platicamos con un maestro de la Unidad Jardines en la colonia Cardel, justo en la calle Margarita Maza de Juárez de Xalapa, Veracruz. El vecino, un maestro jubilado de más de 70 años, estaba colocando lonas impresas con mensajes en los que se advertía a los vecinos a estar alerta. Ponía un número de WhatsApp para que los vecinos se comunicaran por cualquier alerta. Nos decía el maestro jubilado que recientemente en esa zona se habían presentado varios robos a casa, pero también robos a las personas que transitaban por la unidad; robos con violencia. Al parecer los ladrones se habían dado cuenta de que en la Unidad Jardín, la mayoría de los vecinos son maestros jubilados de más de 70 años. Nos decía nuestro interlocutor que los ladrones habían tenido la osadía de abrir un portón eléctrico con una barreta a las 3 de la tarde, y nos señalaba la casa robada, que estaba a la vista. Asimismo, nos relató de otras casas que fueron vigiladas y que cuando el adulto mayor que vivía ahí se quedó solo, lo engañaron y se metieron a robarle.
Víctor Hugo Chávez Martínez, como secretario de Seguridad de Tabasco, siempre negó que en ese estado la violencia estuviera desatada en esa entidad. Tabasco, el estado donde naciera López Obrador, el “gran transformador” del país, tiene meses que vive una ola de inseguridad que no se ha logrado contener. Es tanta la violencia que el Cártel Jalisco Nueva Generación puso su propia franquicia para ese estado, el Cártel Tabasco Nueva Generación. A este cártel sume usted el cártel de La Barredora, que sigue ejecutando a sus enemigos colocando dos escobas en forma de cruz.