Dice Martín Borrego, novio del rumano que se casó en el MUNAL, que el evento fue público, pero que se pagó con dinero privado; es decir, como si fuera boda
Después de la publicación del periodista Claudio Ochoa, quien denunció el uso del Museo Nacional de Arte, MUNAL, como un salón de fiestas, la Secretaría de Relaciones Exteriores se vio obligada a emitir el siguiente comunicado: «La Secretaría de Relaciones Exteriores informa que, en relación a las versiones que circulan en la opinión pública sobre funcionarios- o exfuncionarios- de esta dependencia que supuestamente hicieron uso indebido de espacios públicos, el Órgano Interno de Control de la Cancillería ha iniciado las investigaciones correspondientes». Toda la evidencia acusa a que se celebró una boda en el MUNAL, un recinto donde está prohibido esa clase de actos.
Por su parte Martín Borrego Llorente, en un mensaje de “X” trata de explicar que no hubo tal boda, que todo fue un evento público para celebrar los 89 años de las relaciones diplomáticas entre México y Rumania: «El evento realizado el 4 de octubre no fue una boda privada, fue un evento diplomático bajo los protocolos institucionales del MUNAL. No fue organizado por ningún ente público mexicano. Para la realización de dicho evento no se destinaron recursos públicos. Por el contrario, fue cubierto con recursos privados».
La esperpéntica Layda Sansores San Román, gobernadora de Campeche, dice ser la más ferviente seguidora de Andrés Manuel López Obrador. Le recitó poemas, le rindió culto, le ofreció tributo. Sin embargo, cuando se trata de seguir los preceptos de su “mesías tropical”, la señora hace de oídos sordos. Nos enteramos que la gobernadora de Campeche se asignó un sueldo de 150 mil 287.20 pesos para el año de 2025. Vale mencionar que la señora en 2024 ya ganaba 142 mil 928.98 pesos. En lugar de ser ejemplo de austeridad y bajarse el sueldo, mejor se lo subió. Pero no sólo eso. Layda Sansores hace uso de aviones particulares para ir a los eventos a los que la invitan.
Los nuevos funcionarios que hoy estrena un puesto con el gobierno de Rocío Nahle, deberían de leer, por lo menos, el Manual de Urbanidad y Buenas Costumbres, mejor conocido como el Manual de Carreño. Y es que, no parece justo que estén despidiendo a personas que han demostrado lealtad y eficiencia en sus trabajos, de una manera indigna y humillante. Es cierto, que es uso y costumbre que cada vez que entra un nuevo gobierno, se cambie al personal de confianza. Ya depende del nuevo funcionario si este determina si alguien se puede quedar.
Para el legislador, Armando Ayala Robles, no hay nada de malo en ir a echarse un taco de ojo a los table dance. Resulta que el senador Armando Ayala Robles, en una ponencia afirmó que “está bien” acudir a un table-dance siempre y cuando sea con dinero propio y no del erario. Sin embargo, apenas este buscaba su asiento, cuando más tarde que temprano, el inbañable, Gerardo Fernández Noroña, le recordaría que eso es “violencia” contra las mujeres y “comercio sexual”. Lo anterior quedó evidenciado en la transmisión oficial del Senado, correspondiente al pasado 5 de diciembre, luego de que el exalcalde de Ensenada tomó la tribuna para criticar los privilegios de los ministros y de ahí pasar con el INAI.
Los concesionarios de las grúas en el estado de Veracruz eran unos pinches ladrones, ladrones con licencia para robar. Bastaba el pitazo de un agente de tránsito cómplice para que llegara una grúa, se llevara el auto de un ciudadano y con ello tenían la justificación para cobrarles lo que les viniera en gana, primero por el arrastre, después por los días que el vehículo permaneciera en el corralón. Eran unos pinches ladrones y se repartían el dinero entre ellos; le daban una mochada al tránsito y ellos se quedaban con el resto. Eran tan ladrones que hasta adquirieron grúas con capacidad de cargar hasta con dos vehículos, o hasta tres llegaban a arrastrar.
El Tren Maya resultó un fiasco, una mera excusa para que los prestanombres de los hijos de López Obrador se hicieran de lana y se la pasaran a la familia presidencial. El gobierno federal tiene que subsidiar el Tren Maya, porque resulta que ni los lugareños lo ocupan. El pasaje del tren es más caro que las combis que siempre han usado para trasladarse a su zona de trabajo; además las estaciones quedan lejos de sus zonas de trabajo. Por otro lado, los turistas ya se dieron cuenta que nada tiene de atractivo viajar en un transporte incómodo, sin clima y con un paisaje monótono.
La broma fue de mal gusto. El día que le entregaron el premio al “Patriota del Año” a Donald Trump los asistentes a ese evento, cuando Trump habló de Canadá corearon: «Estado 51, estado 51, estado 51». Esta vez, entrevistado por la cadena NBC Trump dijo sobre México: «Estamos subvencionando a Canadá con más de 100 mil millones de dólares al año. Estamos subvencionando a México con casi 300 mil millones de dólares. No deberíamos. ¿Por qué subvencionamos a estos países? Si vamos a subvencionarlos, que se conviertan en un estado de Estados Unidos».
El domingo 8 de diciembre tomó protesta como gobernador del estado de Chiapas Eduardo Ramírez Aguilar. El actual gobernador está enterado de la situación que se vive en el estado chiapaneco y prometió que en adelante los tiempos tomarán un nuevo curso, siempre buscando el bien para los habitantes. Eduardo Ramírez dijo: «Llegó puntual a la cita con mi destino. Me llena de profundo orgullo y satisfacción ser parte de la construcción de un Chiapas que se inspira en el Humanismo que Transforma, promoviendo la igualdad, la equidad, el bienestar y la justicia social. ¡Chiapanecas y chiapanecos, no les voy a fallar!»