Según información de la Dirección General de Administración Escolar de la UNAM, obtenida por El Universal, el contrato con Territorium Life contempló un monto máximo de aproximadamente 101.7 millones de pesos para la plataforma de aplicación y supervisión remota de exámenes con adjudicación directa. Esto representó más del doble, alrededor de 106.7% más, comparado con un proceso que costó poco más de 49 millones de pesos. La diferencia asciende a unos 52 millones de pesos. En 2024 y 2025 juntos, los gastos presenciales sumaron alrededor de 107 millones. El examen en línea, aplicado a más de 158 mil aspirantes, generó anomalías graves: incremento atípico de puntajes altos, por ejemplo, se triplicó o más el porcentaje de aspirantes con 100 aciertos de 120 en carreras de alta demanda como Medicina.
Se detectaron evidencias de trampas pese a los “candados” prometidos. La UNAM investiga, considera multas (posiblemente alrededor de 4 millones, una fracción del contrato) y ha optado por un examen de control presencial para un subconjunto de aspirantes. Vale mencionar que la empresa se consolidó como proveedora recurrente de instituciones y organismos bajo administraciones de Morena, con adjudicaciones directas que han generado cuestionamientos de opacidad y preferencia en el gasto público, en un contexto de múltiples contratos millonarios en el sector educativo y judicial.
En resumen, un esquema presencial probado y más barato fue sustituido por uno remoto significativamente más costoso que no cumplió con las expectativas de seguridad e integridad, beneficiando a una empresa con amplia cartera de contratos públicos en gobiernos de la 4T.
