Ni al gobierno de Sinaloa ni al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum le interesa saber quién asesinó a Héctor Melesio Cuen. La Fiscalía de Sinaloa incluso armó todo un montaje para hacer creer que a Cuen lo asesinaron en una gasolinera de Culiacán. Nadie fue investigado ni sancionado por ese montaje; sólo una defenestrada Sara Bruna Quiñónez Estrada, renunció como titular de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa el 16 de agosto de 2024. El gobierno de Claudia Sheinbaum tuvo al asesino de Héctor Melesio Cuen. Como dirían los clásicos: «Lo tenía, fue suyo y lo dejó ir».
Sobre este caso señala el periodista Héctor de Mauleón: «De acuerdo con fuentes estadounidenses, El Jando habría sido el asesino de Cuén, cuyo asesinato cumplió dos años la semana pasada sin que la Fiscalía General de la República informe claramente quién lo mató y quién ordenó después armar un montaje para tratar de simular su muerte en un asalto en una gasolinería del municipio de Jesús María.
»Núñez Ojeda habría confesado que fue él quien le disparó a Cuén por órdenes de su jefe Joaquín López, para posteriormente sacar él mismo al Mayo Zambada, subirlo a una camioneta y trasladarlo hasta la aeronave que piloteo hasta Santa Teresa, Nuevo México, donde agentes del FBI recibieron al capo mexicano». Tenemos un gobierno encubridor, ineficaz y cómplice.
