Hace un recordatorio de que la función principal de los diputados y funcionarios es cumplir con sus responsabilidades actuales de gobierno y entrega de resultados a la ciudadanía antes de distraerse en contiendas por candidaturas. Como dice la canción, al final no importa quién da el primer paso o quién levanta más polvo al principio, sino quién gestiona bien sus tiempos, respeta el ritmo y llega con fuerza y legitimidad al momento decisivo.
Algunos olvidan que en la política —y en la vida misma—, apresurarse suele generar desgaste innecesario, errores por precipitación y rechazo por adelantarse a los tiempos. Saber llegar implica paciencia, temple y serenidad para construir en el momento oportuno. Ojalá y que este mensaje lo tomen muy a pecho dos diputadas morenistas que ya se les queman las habas por repetir en el congreso local.

