Aquí les pasamos unos datos a los magistrados, por si le toman la palabra: En 2007, siendo vocero del PRD, Gerardo Fernández Noroña acusó a la entonces presidenta de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta, de “haber entregado el cuerpo a cambio de un huesito”. La frase fue ampliamente criticada como misógina. Generó rechazo dentro del propio PRD, reprobación del Consejo Nacional del partido y llamados a su renuncia. En 2019, durante un acto en el Congreso de Tlaxcala Noroña se refirió a la diputada panista diciendo que era “más bocona que la chingona” y amenazó con “ponerle una chinga la próxima vez que abriera la boca”.
El INE y el TEPJF determinaron que cometió violencia política de género. Fue sancionado y obligado a ofrecer una disculpa pública. El “Changoleón” legislativo ha tenido múltiples enfrentamientos en el Senado con la senadora Lilly Téllez. Noroña ha llamado “carroñeros” a la bancada del PAN (incluyéndola a ella) y ha tenido fuertes cruces de descalificaciones personales.

