Úrsula Salazar Mojica, sobrina del expresidente Andrés Manuel López Obrador y exdiputada, compartió con orgullo que su hijo estudia en la Universidad de Texas en San Marcos, una institución pública estadounidense de renombre. La publicación, que resalta el logro familiar, ha generado comentarios por el contraste evidente. Mientras AMLO impulsó durante su sexenio las Universidades del Bienestar, presentadas como la gran apuesta educativa para los jóvenes en México, una pariente cercana optó por enviar a su hijo a estudiar al extranjero, concretamente a Estados Unidos.
Hace unos días la secretaria de Educación de Veracruz, recomendó las Universidades del Bienestar como una opción para los jóvenes que no pasaron el examen en la Universidad Veracruzana. Sin embargo, los parientes del gran promotor no matriculan a sus hijos en la universidad de AMLO, prefieren las universidades del “imperio”, aquellas que en el discurso oficial solían ser vistas con desconfianza o como parte del sistema que se pretendía superar.
Parece que, cuando se trata de la educación de la familia, las “mejores opciones” siguen estando al norte del Río Bravo, no en las aulas del Bienestar. Por cierto, los costos para estudiar en esa universidad son bastante altos. Se sabe que las colegiaturas son de más de 500 mil pesos al año, esto sin contar renta y gastos que superarían fácil los 800 mil pesos anuales. ¿Quién pompó?
