¿Y si a Veracruz le cambiamos el nombre por Nahlecruz? Rocío Nahle pretendió poner a nuevo salón el nombre de la primera gobernadora, es decir, ella
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¿Y si a Veracruz le cambiamos el nombre por Nahlecruz? Rocío Nahle pretendió poner a nuevo salón el nombre de la primera gobernadora, es decir, ella
FOTO: WEB
Han sido tiranos todos aquellos que durante su gestión han levantado estatuas de sí mismos o han cambiado y puesto su nombre a monumentos antiguos. Saparmurat Niyazov de Turkmenistán construyó el Arco de la Neutralidad, un enorme monumento con una estatua dorada gigante de sí mismo, de unos 15 metros, que rotaba 360 grados al día para siempre “enfrentar al sol”. En Irak, Saddam Hussein, colocó miles de estatuas y retratos suyos por todo el país. La más famosa fue derribada en Bagdad en 2003 durante la invasión. Se representaba como un guerrero, en poses heroicas o con vestimentas históricas.
La gobernadora Rocío Nahle en un lapsus breve de “tiranía”, propuso que un sala nueva en palacio de gobierno debía llevar el nombre de la primera gobernadora de Veracruz, es decir ella. Quiso la gobernadora Nahle ver si su propuesta era chicle y pegaba, pero de inmediato se dio cuenta de su pifia y repuso bromista: «No, no, no, no, cómo crees».
Pero ya lo dice la máxima bíblica: «De la abundancia del corazón habla la boca». Después de esta intención podemos creer que si los veracruzanos la dejan, la gobernadora no tendría empacho en cambiar el nombre de Veracruz por Nahlecruz. ¡Ojalá no le estemos dando malas ideas!