México es un país en el que existen municipios en los que el crimen organizado pide su moche del presupuesto, es un país en el que los narcos acuden a los negocios para pedir cobro de piso; hay municipios en el que las personas en las colonias, fraccionamientos o residenciales tienen que pagar por vivir en sus casas. Hay estados en México donde los gobernadores llegaron al poder con el apoyo del crimen organizado; las aduanas en México están controladas por el crimen organizado.
Por ello, porque Donald Trump está al tanto de eso, se atreve a decir que Claudia Sheinbaum, una mujer muy asustada, «ha perdido el control del país». Por supuesto la presidenta de México le responde: «Yo he dicho que el presidente Trump tiene su manera de comunicar, no hay que engancharse en cada declaración. Pero el pueblo de México sabe que estamos trabajando, que es lo que a mí me importa. El pueblo de México sabe que todos los días entregamos mente, corazón, alma, todo por el pueblo de México».
Dice la presidenta muy enfática: «Se lo he dicho personalmente. El Estado Mexicano existe». Claro, una cosa es lo que Claudia Sheinbaum dice, otra es lo que la realidad pregona.
