Un tribunal penal de Qom en Irán condenó a la cantante Parastoo Ahmadi, de unos 28 años, originaria de Nowshahr, a 74 latigazos, dos años de prohibición de salida del país y dos años de inhabilitación para actividades artísticas. Ocho miembros de su equipo entre ellos músicos e integrantes de la producción recibieron la misma sentencia. Las autoridades iraníes condenaron a cada uno de los implicados a recibir 74 latigazos por romper las normas establecidas. Todo comenzó porque en diciembre de 2024, Ahmadi realizó un concierto virtual transmitido en YouTube desde el histórico caravasar Deir Gachin, sin público presencial. Cantó temas como “From the Blood of the Youth”, asociado al movimiento “Mujer, Vida, Libertad”, acompañada de músicos, vestida con un traje negro sin mangas y sin hiyab.
El video acumuló millones de vistas. Las autoridades la acusaron de “ofender la decencia pública” y “atentar contra la moral pública”, por violar las normas obligatorias de hiyab y las restricciones a las actuaciones de mujeres como la prohibición de cantar en público ante hombres o sin permiso. Ahmadi ya había sido detenida brevemente tras el concierto y tiene antecedentes relacionados con protestas por derechos de las mujeres.
El caso ilustra la estricta aplicación de las leyes de moralidad en Irán, incluso en eventos sin audiencia física y transmitidos en plataformas bloqueadas en el país. Cabe señalar que las prácticas y normas en Irán han sido criticadas, sobre todo por la misoginia y el machismo con que se rigen. Las prácticas en Irán, respecto a las normas y leyes es un claro ejemplo de la opresión en contra del sexo femenino.
