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Superzen no se cansa de hacer el ridículo. Acusa que el yate que se incendió es de un pariente de Juan Bueno, quien tiene 11 años fuera de la política

Zenyazen Escobar no convenció a nadie de que el yate que explotó en el estero no era de su propiedad. Tampoco convenció a nadie cuando dijo que él rescató a las damiselas, dos de ellas guapas trabajadores del ICATVER. Después de eso, cuando un diputado del PRI le recordó su pasado de encueratriz y lo llamó arribista, el ebrio diputado de Morena se le puso al brinco y lo retó a golpes. Ya con eso tuvo para que toda la prensa nacional se enterara de que Zenyazen Escobar llegó a la Secretaría de Educación de Veracruz no por sus méritos académicos, sino por otro tipo de méritos que dejaron deslumbrado a Cuitáhuac García.

Pero Zenyazen es de esos sujetos que no se cansan de hacer el ridículo. En el pleno de la Cámara de Diputados el exstripper morenista, tratando de descargarse de culpas y señalamientos, le echó la bolita a Juan Bueno Torio, acusando que su primo es el dueño del yate que se incendió y que todos dicen es de su propiedad. Por supuesto, Juan Bueno Torio le dio una contundente respuesta al que hizo suspirar a Cuitláhuac: “El nombre que Ud refiere en su comentario como dueño de la embarcación que se incendió, no tiene parentesco alguno con mi persona, argumento que Ud utilizó para desvirtuar los señalamientos que le imputan.

Quiero decirle que Sí, que tengo amigos en el PAN donde milité muchos años hasta diciembre de 2015 en que renuncié (…) Como Ud si sabe quién es el propietario del “yate”, denúncielo a las autoridades correspondientes para que investiguen cómo sería procedente en este caso y así se esclarezcan la realidad y los responsables de hechos que Ud pretende aclarar”. Y después de eso, ¿qué sigue señor diputado?

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