El presidente estadounidense Donald Trump anunció este lunes que ha pospuesto un ataque militar programado contra Irán, originalmente previsto para el martes, tras recibir llamadas de líderes de países del Golfo Pérsico. Según Trump, los mandatarios de Emiratos Árabes Unidos (Mohamed bin Zayed), Arabia Saudita (Mohammed bin Salman) y Catar (Tamim bin Hamad) le solicitaron detener la acción para dar espacio a las negociaciones en curso. En respuesta, instruyó al secretario de Defensa, Pete Hegseth, y al jefe del Estado Mayor Conjunto que cancelaran el ataque, aunque mantuvo a las fuerzas en máxima alerta.
Trump subrayó que Estados Unidos tiene preparado un “ataque total” o “asalto a gran escala” si las conversaciones no avanzan hacia un acuerdo aceptable, que incluya la prohibición de armas nucleares para Irán y, presumiblemente, la reapertura segura del estrecho de Ormuz. Este episodio se enmarca en la escalada de tensiones y hostilidades en el Golfo durante 2026, con amenazas previas de Trump contra infraestructuras energéticas iraníes y múltiples prórrogas de plazos.
Donald Trump vuelve al ridículo después de amenazar con borrar infraestructuras enteras en una noche, el presidente, que algunos describen como algo desgastado por los fuegos cruzados diplomáticos, se dio cuenta de que Irán no es un adversario tan fácil de digerir como prometió en campaña.
