La información que llega desde las altas esferas del gobierno de Donald Trump apunta a que en unos días habrá anuncios sobre procesos formales de demanda en contra de dos gobernadores en activo y, al menos, un alcalde de Tamaulipas. Parece ser que el presidente Trump está preocupado porque en las encuestas está a la baja. Trump sabe que un golpe duro en contra de los narcos o de los políticos mexicanos que apoyan al narco le subiría algunos puntos de popularidad entre el electorado americano. Tal vez por ello el gobierno de los Estados Unidos, en su plan de justiciero, de paladín de la salud de sus ciudadanos, decida ir por otros gobernadores o funcionarios de Morena coludidos con el narco.
¿Quiénes podrían ser? Señala el periodista Carlos Loret de Mola quienes podrían ser: «Marina del Pilar Ávila, gobernadora de Baja California; Américo Villarreal, gobernador de Tamaulipas, y un alcalde también tamaulipeco se enfilan a encabezar la lista de morenistas contra quienes EU estaría iniciando procesos formales de demanda».
La columna de Loret de Mola coincide con la de Mario Maldonado, también de El Universal, quien señala: «El Departamento de Justicia prepara la revelación del nombre de por lo menos otro gobernador de Morena, mientras que alista las solicitudes de otros funcionarios ligados al oficialismo». Claudia Sheinbaum está obligada a entregar en sacrificio propiciatorio a algún morenista, pero esta vez tendrá que ser un pez gordo, porque el gobierno de Trump no se va a conformar con uno o varios charalitos.
