El 6 de mayo del año en curso, el presidente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, presentó una solicitud formal ante el Departamento de Estado, el Departamento de Justicia y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos para que el partido Morena sea declarado organización terrorista. Moreno argumentó presuntos vínculos de Morena con el crimen organizado, supuesta intervención en procesos electorales y protección política a grupos delictivos, citando antecedentes internacionales como el caso de Batasuna y ETA en España.
Ante la petición un tanto oportunista de Alejandro “Alito”, Moreno, pero de alguna manera razonable, Ariadna Montiel Reyes, dirigente nacional de Morena reaccionó de está forma. Ariadna rechazó la petición de “Alito”, y la calificó como un acto de entreguismo y una campaña contra la soberanía nacional. En sus declaraciones, señaló: «Representan el entreguismo y una campaña permanente contra la soberanía nacional. Por eso están en el basurero de la historia, de donde nunca van a salir».
Montiel acusó al PRI de buscar intervención extranjera en asuntos internos de México. Y por otro lado el presidente nacional del PRI señala que el partido Morena se ha vuelto uno de los peores problemas en México. Este señalamiento está basado en todo lo que ha estado ocurriendo en los últimos días respecto al narco gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya.
