Este 3 de mayo de 2026, Ariadna Montiel Reyes, exsecretaria de Bienestar, rindió protesta como nueva presidenta nacional de Morena durante el VIII Congreso Nacional Extraordinario del partido, en sustitución de Luisa María Alcalde. En su primer mensaje como dirigente, Montiel señaló que «en Morena los corruptos no tienen cabida” y advirtió que quienes aspiren a candidaturas para 2027 deberán contar con una “trayectoria impecable”. Ganar una encuesta interna no será suficiente si existen antecedentes de corrupción; la ética y la honestidad serán el principal filtro. La nueva dirigente de Morena reafirmó su compromiso con los principios de “no mentir, no robar y nunca traicionar al pueblo».
Ariadna Montiel denunció una “ofensiva permanente” contra el movimiento por parte de gobiernos extranjeros, medios y “comentócratas”. Calificó a la oposición como “entreguista, apátrida y contraria al interés nacional”, acusándola de promover miedo e intervención extranjera ante su falta de competitividad. Lo que la nueva dirigente de Morena no dijo fue que en estos últimos años, el peor enemigo de Morena ha sido su propia corrupción, sus vínculos innegables con el narco; amén de López Obrador.

