Dicen algunas personas que el maestro Gilberto Aguirre es incapaz de prestarse a la desaparición de personas. Anota una persona, quien seguramente lo conoce, que «no se trata de un delincuente, sino de una persona recta e intachable». Ellos tendrán sus razones para emitir semejante juicio, el cual no pretendemos contradecir. Sin embargo, como señala la sentencia bíblica, “por sus frutos los conoceréis”. Gilberto Aguirre se dejó llevar por el abogado llamado “El Mariposa”, Jorge Reyes Peralta, quien ha vivido esclavizado al odio en contra de Miguel Ángel Yunes Linares. Al no estar Yunes al alcance de la venganza del “Mariposa”, este abogado corrupto se coludió con Éric Cisneros, conocido en los bajos mundos como el “Bola 8”, para vengarse de Yunes en la persona de Jorge Winckler, entonces fiscal de Veracruz.
Gilberto Aguirre Garza, director de Servicios Periciales de la FGE de Veracruz, asegura haber sido torturado reiteradamente durante diez días con música de Maluma, reggaeton y música de banda. La noticia trascendió a otros países, donde hicieron burla de que una Fiscalía se prestara para semejante absurdo. Si Gilberto Aguirre hubiese sido una persona “recta e intachable” como aseguran los que lo conocen, no se hubiera prestado para la venganza de Reyes Peralta, “La Mariposa” ni para la de Éric Cisneros, “Bola 8”.
Pero otra sentencia bíblica también dice, “el que a hierro mata a hierro muere”. Hoy Gilberto Aguirre cosecha lo que sembró, el Poder Judicial, que alguna vez fue su aliado, lo ha sentenciado a 17 años de prisión. Mientras tanto, el Bola 8 y “El Mariposa”, todavía se lamen los labios saboreando su venganza.
