Leyla Monserrat Lares Becerra, una adolescente de 15 años originaria del ejido El Desierto, en el municipio de General Plutarco Elías Calles, cerca de Sonoyta, Sonora, fue asesinada el 25 de septiembre de 2025. El crimen fue perpetrado por dos menores que ella consideraba sus amigas. Las implicadas son Britany Michel de 15 años y otra menor identificada como Monserrat de 13 años. Ocho meses después de lo ocurrido los reportes indican que existía un conflicto previo entre las involucradas, relacionado con acoso escolar, celos y un posible triángulo sentimental, una de las agresoras sentía celos por una relación que Leyla mantenía con un joven. Meses antes, hubo humillaciones en redes sociales contra la víctima. Después la asesinaron de la manera más vil.
Vale recordar que, según la investigación de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora, las agresoras citaron a Leyla bajo el pretexto de una “sorpresa” o fiesta. La llevaron a una vivienda en el ejido El Desierto, donde la inmovilizaron, la ataron a una silla, le vendaron los ojos y la asfixiaron con una cuerda, o material similar, hasta provocarle la muerte por asfixia mecánica. Durante el acto, una de ellas grabó el crimen con un teléfono celular. El video fue enviado anónimamente a la familia de la víctima y sirvió como evidencia clave.
El cuerpo de Leyla fue enterrado en el patio de una de las casas de las agresoras y cubierto con cal para acelerar su descomposición. En el mes de marzo un juez aplicó el Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes y dictó las siguientes sanciones: A Britany Michel: 2 años y 10 meses de internamiento. A la menor de 13 años: 11 meses de libertad asistida. Estas penas han generado una fuerte indignación en México, en redes sociales y entre colectivos feministas, que cuestionan la proporcionalidad de la justicia juvenil ante un crimen planeado, con tortura y grabación del acto. La familia de Leyla exige mayor severidad y ha expresado su dolor ante lo que perciben como impunidad.
