El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, lanzó muy temprano en la mañana del miércoles 1 de abril, un mensaje que agarró a todo mundo sorprendido. En su mensaje señala: “El nuevo presidente del régimen iraní, mucho menos radicalizado y mucho más inteligente que sus predecesores, ¡acaba de pedir un alto el fuego a los Estados Unidos de América! Lo consideraremos cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado”.
Según este mensaje, Trump le está poniendo condiciones a Irán para detener la guerra. Trump se está dibujando como magnánimo vencedor, quien no desea regresar a Irán a la edad de piedra, como en algún momento anotó. Por su parte, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de la república islámica, Esmaeil Baqaei, tachó la afirmación de falsa e infundada: “La situación en el estrecho de Ormuz también se encuentra totalmente bajo el control de las fuerzas navales de los Guardianes de la Revolución. No se abrirá a los enemigos”.
La realidad es que el presidente Trump ya no ve la hora de terminar esa guerra, cuyas consecuencias para los ciudadanos norteamericanos está siendo muy gravosa, lo que pone en riesgo la misma presidencia de Donald Trump.
