En mayo de 2025 el gobierno de los Estados Unidos retiró la visa a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar; a su esposo también. Un mes después el Semanario Zeta publicó un reportaje en el que informaba que el esposo de la gobernadora, Carlos Torres y su cuñado, estaban siendo investigados por el gobierno de Donald Trump. Al parecer Carlos Torres y Luis Alfonso Torres serían investigados por estar presuntamente ligados a robo de combustible también conocido como huachicol. De inmediato, desde la Presidencia, se aconsejó a Marina del Pilar que se divorciara de su marido y eso hizo.
Ahora, meses después del divorcio, la gobernadora de Baja California confirma que la Fiscalía General de la República está investigando a su exmarido. Ella afirma que la investigación se deriva de una denuncia anónima. Sin embargo, está confirmado que el Departamento de Estado de Estados Unidos tiene bien investigados a los hermanos Torres y no precisamente por una denuncia anónima.
De acuerdo con la carpeta de investigación, Carlos Torres recibía sobornos de 150 mil dólares mensuales por parte de Pedro Ariel Mendívil García, exdirector de Seguridad Pública en el Ayuntamiento de Mexicali. Ese dinero era para permitir que el cártel de Los Rusos, una facción del Cártel de Sinaloa (CDS), pudiera operar en Baja California. Por cierto, el hermano de Carlos Torres fue administrador de la Aduana de Tijuana en el gobierno de Felipe Calderón.
