La frase “Mucha gente está feliz porque Trump se llevó a Maduro, pero es incapaz de pronunciar esa felicidad” proviene de un reportaje publicado el 4 de enero de 2026 en el diario mexicano Proceso, citando a la periodista venezolana Luna Perdomo, experta en derechos humanos y migración. Describe el sentimiento mixto en Venezuela horas después de la operación militar estadounidense del 3 de enero de 2026, que resultó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Según Perdomo, muchos venezolanos sienten alivio por la remoción del líder chavista, acusado por EE.UU. de narcoterrorismo, pero no lo expresan abiertamente debido al temor persistente a represalias de grupos armados leales al régimen, como los colectivos, que intentaron intimidar a la población para evitar celebraciones callejeras.
Este ambiente de cautela se combina con incertidumbre sobre el rol futuro de Estados Unidos, que anunció control temporal del país para una “transición segura”. Mientras exiliados venezolanos celebraron en ciudades como Miami y Nueva York, en Venezuela predominó el silencio por miedo, pese al júbilo interno.
