Estos cadáveres presumiblemente corresponden a víctimas privadas de la libertad la madrugada del 27 de diciembre en Villaflores, donde un comando armado irrumpió en dos bares (“Kábala” y “Anubis”), los incendió y secuestró a ocho personas, dejando además tres mujeres con quemaduras. Previamente, se había hallado el cuerpo de uno de los dueños de los establecimientos y rescatado con vida a otra persona.
El fiscal Jorge Luis Llaven Abarca informó que, como parte de los operativos, se detuvo a cuatro personas adicionales (sumándose a siete capturados el día anterior), y se aseguraron armas, vehículos y ropa táctica, incluyendo camionetas clonadas con insignias militares. La violencia en la región Frailesca se atribuye a la disputa territorial por el narcomenudeo entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa. Los operativos continúan para identificar plenamente a las víctimas y capturar a más responsables.

