José Ramiro López Obrador, conocido como “Pepín”, secretario de Gobierno de Tabasco y hermano del expresidente Andrés Manuel López Obrador, generó una fuerte controversia durante su comparecencia ante el Congreso estatal, en el marco del Primer Informe de Gobierno del gobernador Javier May Rodríguez. Al ser interrogado por un diputado del PRI sobre las cifras de personas desaparecidas, López Obrador minimizó el problema al afirmar que muchas de ellas «no andaban perdidos, andaban de parranda», citando una canción popular para ilustrar que se ausentan voluntariamente y regresan sin notificar a las autoridades. En Tabasco se reportan 4 mil 807 casos acumulados de desapariciones, de los cuales 2 mil 771 han sido localizados hasta la fecha.
El hermano de López Obrador declaró con ligereza: «Muchas veces estas personas se van. A veces regresan a sus casas, y no dan a la fiscalía el aviso de que ya, la persona, pues ya llegó, porque muchas veces, ahora sí que como dice la canción, ¿verdad? No andaban perdidos, andaban de parranda». Las declaraciones fueron ampliamente criticadas en redes sociales y medios por insensibles y por trivializar una tragedia humanitaria que afecta a miles de familias.
Organizaciones de derechos humanos y opositores las tildaron de revictimizantes, en un país donde la violencia ligada al crimen organizado es la principal causa de desapariciones. López Obrador, quien también enfrenta cuestionamientos por el incremento de su patrimonio personal, defendió su transparencia al afirmar: «Mis declaraciones patrimoniales son públicas, no escondo absolutamente nada».
