El Estado de México se posiciona como la entidad federativa con el mayor número de casos de mujeres jóvenes reclutadas por redes de crimen organizado, principalmente para explotación sexual o trabajo forzado. Este fenómeno se enmarca en una tendencia nacional donde el reclutamiento de mujeres ha crecido debido a la vulnerabilidad socioeconómica, la falta de oportunidades y tácticas coercitivas como amenazas a sus hijos. El crimen organizado lleva a cabo cualquier tipo de estrategia para conseguir el reclutamiento del sexo femenino.
Uno de los métodos que el crimen organizado utiliza para el reclutamiento es el uso de redes sociales. Las víctimas son engañadas con promesas vagas de empleo y hospedaje, a menudo derivando en trata. Les dicen que la percepción es de menor sospecha policial hacia mujeres, lo que facilita su integración en roles como “mulas” para drogas.
Este aumento agrava la violencia de género y la trata de personas en Edomex, con un impacto desproporcionado en zonas como Chimalhuacán. Las autoridades indican que la delincuencia organizada está implementando métodos de reclutamiento en diversos estados, sin embargo, el Estado de México es el que cuenta con el mayor incremento.
