La zona, a la altura de los ejidos Jaramillo y Díaz Ordaz en Punta Colonet, es un punto estratégico para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, influida por la presencia de grupos delictivos como el Cártel Arellano Félix y facciones del Cártel de Sinaloa, incluyendo La Chapiza y Los Mayitos, lo que sugiere un posible ajuste de cuentas por control territorial.
Autoridades locales y la Fiscalía General del Estado (FGE) de Baja California acordonaron el área, recolectaron casquillos percutidos y cerraron temporalmente la vía, afectando el tránsito de decenas de conductores durante casi dos horas. Hasta el momento, no hay detenidos ni videos públicos del suceso, y la investigación continúa para identificar a las víctimas y posibles responsables. Este evento resalta la persistente inseguridad en rutas clave de la región, vinculada al narcotráfico.

