En un contexto de intensificación de operativos migratorios bajo la administración de Donald Trump, la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, denunció el 5 de octubre de 2025 que algunas pandillas, cárteles mexicanos y organizaciones terroristas, han colocado recompensas sobre la cabeza de agentes específicos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Según Noem, los cárteles ofrecen 2.000 dólares por secuestrar a un agente y 10.000 dólares por matarlo, acompañados de la difusión de fotografías y datos personales en redes criminales para facilitar emboscadas.
Esta alerta surge en medio de un aumento del 830% en agresiones contra agentes de ICE desde enero de 2025, vinculado a redadas masivas en ciudades demócratas como Chicago, donde protestas violentas han incluido emboscadas con vehículos y armas. Noem describió la situación como “extremadamente peligrosa y sin precedentes”, atribuyéndola a la interferencia de grupos criminales en sus redes de tráfico humano y drogas, y enfatizó que no se trata de protestas, sino de “estado de derecho versus anarquía”.
En respuesta, el Departamento de Seguridad Nacional ha asignado equipos de protección a los agentes afectados y modificado operativos para minimizar riesgos, sin reportes confirmados de ataques derivados de estas recompensas hasta la fecha.
