Luis Ortiz R. / Cuando el Tío Fide se encontraba en “la plenitud del pinche poder”, en la Secretaría de Educación de Veracruz mandaba el oriundo del Pato perteneciente al Municipio de Nautla, no había absolutamente nadie que le rivalizara en el control de los diferentes niveles de la estructura de esta importante secretaría.
Juan Nicolas Callejas Arrollo, el viejo líder quitaba y ponía a su antojo a funcionarios de acuerdo con sus intereses, nadie se oponía a sus decisiones. Pero, no solo tenía su bien boleado botín chato sobre los secretarios de la SEV, su mayor poder lo tenia en las oficinas de la Progreso Maucuiltépec donde había fincado sus fueros. ¡Que tiempos aquellos Don Simón!, cuando la Sección 32 del SNTE pesaba de verdad, no como hoy que solo es una carreta llena de calabazas que solo hacen ruido.
De ahí salían las propuestas de horas y de plazas, los cambios de adscripción, los prestamos ordinarios y especiales salían del sindicato que controlaba un hombre que contaba con el apoyo de los gobernadores en turno. Siempre militó en el PRI, sin embargo, sabia tejer fino con los partidos de oposición. Callejas Arrollo tuvo muchos enemigos y detractores, no obstante, la base trabajadora le reconocía que al menos mientras él estaba como líder moral, los maestros en Veracruz eran respetados.
Desde luego, ya cuando el maestro tenía mermadas sus fuerzas por la enfermedad, tuvo que enfrentar a Miguel Ángel Yunes Linares, fue testigo de cómo sus incondicionales recibieron una patada en el trasero y fueron echados de la SEV por Enrique Pérez Rodríguez. Desde ese momento, se acabaron los nombramientos y cambios de adscripción. El golpe de muerte al sindicalismo magisterial le vendría con la reforma educativa del 2013, a partir de ahí, el ISSSTE sería el único encargado de dar los préstamos. El SNTE pasaría a ser un viejo elefante blanco subordinado a los intereses de Morena.
Los viejos caciques de las trece regiones tuvieron que regresar a sus escuelas o supervisiones. La jauja había terminado. Meses después el maestro Callejas Arrollo partiría de este mundo y con ello se cerraría un capitulo de colonización en la SEV. Hoy, el socoyote y heredero de la fama del viejo líder, no ha sabido aglutinar las bases bajo el discurso de la unidad sindical. Lo he dicho y lo sostengo, a Juan Nicolas Callejas Roldan le quedaron guangos los botines de su señor padre. Quiso ser senador y no le alcanzó, intentó formar un partido político y solo se quedó con las ganas.
Antes del ungimiento de Rocío Nahle como gobernadora del estado, el escarceo y luna de miel con “Gutierritos” fue muy evidente, tanto así que tuvo que recular y buscar el cobijo de una gobernadora que perdona, pero que no le es fácil olvidar.
Un buen acierto para Callejas Roldan fue haber puesto a Daniel Covarrubias al frente de la 32, sin embargo, su salud le está jugando las contras al maestro que le prendía los cigarros al líder moral. Tal vez por ello, varios tiradores ya comenzaron a moverse, ahí está la maestra, Lisbeth Lidia de Jesús Morales Castro, secretaria de finanzas de la organización sindical, quien viene pisando fuerte. Por otro lado, Ricardo Reyes Cruz, secretario de negociación laboral, también tiene su vela prendida para ganarse la voluntad de Callejas Roldan y de los viejos dinosaurios que le hablan al oído.
Lo que es un hecho, es que en estos momentos la sección 32 del SNTE está haciendo manita de puerco a Claudia Tello, pidiendo la remoción de la mayoría de los titulares de la SEV, olvidan que a pesar de ser el sindicato magisterial más grande del estado carecen de la fuerza suficiente para que la autoridad les complazca. Así que seria bueno, que el SNTE en Veracruz deje de sudar calenturas ajenas y de verdad se ponga a defender los derechos laborales de sus agremiados, esa es su responsabilidad principal y no andar faroleándose como los futuros jorocones de la 32.
