A medida que la descarga de buques aumentó y las preocupaciones del exdirector de la aduana aumentaron, Solano lo tranquilizó diciéndole «que tenía el apoyo de Los Primos (los sobrinos del almirante Ojeda) y jefes de alto nivel, gente influyente que no se imagina, capitán’. Tras la llegada de cada buque cargado de combustible ilegal, que el laboratorio de la aduana, controlado por Solano, presentaba como aceite vegetal, el capitán de corbeta tranquilizaba al director de la aduana de Tampico: ‘No se preocupe, le están calentando la cabeza al mando naval, ustedes continúen haciendo su trabajo normal… Mientras más barcos entren más recaudación fiscal tendrá la aduana’. Cuando ‘Santo’, tras la llegada de otros buques reclamó que ‘eso no estaba bien y era mucho dinero (el que le estaban dando para repartir)’, Solano le dijo: ‘No se preocupe, todo está planchado, no creo que después de lo que recibió me diga que no, usted siga así, tiene todo el respaldo de acá arriba’.
»Llama la atención que en uno de esos mensajes el “Capitán Sol” involucra a uno de los hijos del presidente en las operaciones de huachicol fiscal. Escribe De Mauleón: “Los buques cargados de huachicol llegaban con más frecuencia. Todo era ya tan descarado que los responsables de la aduana, según la denuncia, tenían miedo y no sabían qué hacer. Solano volvió a tranquilizar a ‘Santo’. Le dijo que ‘se trataba de choques políticos entre el secretario de seguridad Harfuch y el hijo del presidente, pero que ya llegaron a un acuerdo (…) no va a pasar nada’». ¡Pero pasó!

