Keila Nicole Duarte Acevedo, una adolescente de 13 años residente en el poblado de El Rosario, municipio de San Quintín, Baja California, fue reportada como desaparecida el 1 de julio de 2025 tras salir de su casa para visitar a una amiga, aunque en realidad se reunió con un joven de 16 años identificado como Cristian Iván “N”, presunto compañero de escuela. Su cuerpo fue hallado el 3 de julio en una zona despoblada y montañosa cerca del lugar, desmembrado y decapitado, con partes como la cabeza, un brazo, una pierna y el torso localizadas esparcidas a distancias de hasta 600 metros, incluyendo un incidente donde un perro portaba una extremidad.
El presunto responsable, detenido junto a otra persona, confesó haberse inspirado en la serie de televisión Dexter para planear y ejecutar el crimen, con evidencias como dibujos de cuerpos desmembrados encontrados en su vivienda, lo que apunta a premeditación. Fue vinculado a proceso por feminicidio agravado en el sistema de justicia para adolescentes, aunque su familia y colectivos exigen que sea juzgado como adulto ante la saña del acto, que podría limitar su pena a máximo 5 años.
A dos meses del crimen, familiares denuncian que las autoridades de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Baja California continúan sin encontrar partes clave del cuerpo, como los antebrazos y posiblemente otras extremidades, pese a búsquedas extendidas hasta julio y protestas ciudadanas que demandan justicia y cierre para el duelo. Este caso resalta la persistente violencia de género en México, donde de 2015 a agosto de 2024 se registraron 798 feminicidios de niñas y adolescentes, con Baja California como foco de preocupación por su alto índice de crímenes contra mujeres.
