Dice el dicho que “cuando la perra es brava, hasta a los de casa muerde”. Tal es el caso del director del Fondo de Cultura Económica, el español nacionalizado mexicano, Paco Ignacio Taibo II, quien ha exigido una investigación a Adán Augusto López, coordinador de Morena en el Senado, por sus presuntos vínculos con el grupo criminal La Barredora, liderado por Hernán Bermúdez Requena, su exsecretario de Seguridad en Tabasco.
En el programa Largo Aliento con Sabina Berman, Taibo calificó las acusaciones como “preguntas muy feas” y demandó que López explique cómo no detectó que su jefe de seguridad era un presunto capo narco, sugiriendo que, de no aclararlo, debería renunciar. La postura de Taibo refleja una crítica interna dentro de Morena, mostrando tensiones en un partido que se jacta de su lucha contra la corrupción. Su exigencia de transparencia es válida, dado el peso de las acusaciones contra López, respaldadas por informes de inteligencia y filtraciones como Guacamaya Leaks, que señalan nexos de Bermúdez con La Barredora desde 2022.
Por cierto, muy a la manera de Taibo, llamó a su compañero de partido, Adán Augusto López como “El Conde Drácula”. El reclamo de Taibo II nos muestra que en Morena existe una polarización interna que poco a poco va debilitando la cohesión de un partido que en realidad es muchos partidos.
