De acuerdo con las autoridades, las víctimas realizaban labores de excavación cuando el terreno cedió, atrapándolas bajo los escombros. Vecinos de la zona, alertados por el incidente, solicitaron apoyo a través de una camioneta con altavoz que recorrió la comunidad, pero impidieron el acceso de los cuerpos de emergencia, incluyendo Protección Civil y la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).
Los pobladores llevaron a cabo las labores de rescate por su cuenta, extrayendo los seis cuerpos sin vida. Inicialmente, se negaron a entregarlos a las autoridades con la intención de sepultarlos según sus usos y costumbres, pero tras varias horas de diálogo, accedieron a que las autoridades trasladaran los cadáveres al anfiteatro local para las diligencias periciales.

