Por fin se acabaron las promesas que hacen los candidatos a las 212 alcaldías de todo el territorio veracruzano. Desde luego algunas son creíbles y otras de plano son sacadas de un repertorio de ocurrencias. Estas elecciones municipales se dan en un marco de violencia, en ocasiones por la desesperación de aquellos que ya se sienten perdidos y otras veces por manos oscuras.
Hasta nuestra redacción nos hacen llegar informes del candidato morenista a la alcaldía de Tantoyuca, Roberto San Román, quien ya no sabe qué hacer para revertir la tendencia ganadora que lleva su contrincante del PAN. Se sabe que en estos últimos días se vio por aquellos lares la presencia de Juan Javier Gómez Cazarín, quien tiene una fama de mapache electoral, aunque este lo niegue delante del creador.
Desde luego que la gobernadora Rocío Nahle está bien informada de la ola de violencia y de violentadores que rodean al candidato morenista, quien ni en su casa lo quieren, pues hasta su exesposa está con el candidato azul. Ojalá que las autoridades estén muy al pendiente de este municipio, donde Roberto San Román quiere hacerle al estilo Jalisco, que cuando pierde arrebata. Por cierto, el señor se gastó más de 300 mil pesos que le pagó a La voz de Tantoyuca, una página de Facebook que se la pasa alabándolo hasta el cansancio.
