Hay que reconocer, que los métodos ortodoxos y radicales que utiliza la CNTE ocasionan malestar en varios sectores de la población, por ejemplo, ahora en la Ciudad de México. Sin embargo, no les queda otra alternativa ante la escasa respuesta a sus peticiones. Desde luego, todo mundo sabe que el pedir un 100 por ciento de incremento resulta inverosímil, no obstante, es una bandera que le jala adeptos a su lucha.
Si el gobierno de Claudia Sheinbaum cree que aventarse un asalto con la CNTE es cualquier cosa, se equivoca, históricamente esta ala radical del magisterio, compuesto en su mayoría por maestros de Michoacán, Chiapas, Guerrero, Oaxaca y de la Ciudad de México están acostumbrados a estas lides. Por lo pronto, mientras el SNTE disfruta de la “plenitud del pinche poder”, la CNTE sigue levantando el puño en señal de lucha y amaga con cerrar los accesos el aeropuerto de la CDMX.

