En ese momento, el gobierno federal en contubernio con el SNTE, le vendieron al magisterio, un discurso de mentiras y promesas. Muchos maestros ilusos, sobre todo los más nuevos, creyeron que pasándose a cuentas individuales tendrían más beneficios. En los hechos es que los engañaron. Los maestros saben que, al momento de la jubilación, esta va acompañada con cuadros de diabetes e hipertensión.
Es triste decirlo, pero muchos maestros al recibir una pírrica cantidad económica por su jubilación, solo pernoctan en sus hogares, esperando una muerte temprana. Sin embargo, si la jubilación fuera más temprana, aun podrían disfrutar de tiempo de calidad con sus seres amados. Es lo menos que se merecen los maestros mexicanos.

