Camila “N” de 30 años de edad fue localizada herida de bala en un camino de terracería en la comunidad Rancho California, municipio de Apatzingán, en el estado de Michoacán. La joven dijo que pertenecía a un cártel y sus compañeros la dejaron tras un enfrentamiento armado contra elementos de la policía. La mujer declaró que es de nacionalidad venezolana, específicamente indicó que venía de Barinas, Venezuela, y había llegado a México desde hacía un tiempo. En el reporte de las autoridades indican que en dicha comunidad, Rancho California, en el municipio de Apatzingán, se desató una fuerte balacera en contra de un grupo de civiles armados.
Indican que todos los sicarios lograron escapar después de disparar sus armas contra los agentes, sin embargo, Camila no logró darse a la fuga debido a que tenía una herida de bala en el cuerpo. La mujer fue trasladada a un hospital en donde perdió la vida mientras la atendían.
El caso de Camila es un claro ejemplo de que los cárteles en México contratan hasta mujeres para enfrentar a sus rivales o a las autoridades. Es evidencia de que cualquier persona, sea hombre o mujer, que se integra a un cártel, sufre las consecuencias.