Sara, dice la misma persona que la conoció, era caprichosa, como el mismo Caro Quintero. Cuentan la historia del Gran Marquis que Caro Quintero le mandó con unos amigos a la joven Sara y que ella rechazó. Cuando el auto se lo enviaron por segunda vez la joven le prendió fuego y el auto fue consumido por las llamas. La leyenda cuanta que la policía de Costa Rica acudió a la Quinta la California en abril de 1985 porque les dijeron que ahí estaba secuestrada la hija de Octavio César Cosío Vidaurri, secretario de Educación de Jalisco. Pero cuando llegaron encontraron a la secuestrada en la cama con su secuestrador.
Fue Sarita la que susurró al agente de policía que el hombre que estaba deteniendo era Rafael Caro Quintero; pero también les dijo: «Yo no estoy secuestrada, yo estoy enamorada de Caro Quintero». En la serie Narcos México que se trasmite Netflix el que supuestamente detiene a Caro Quintero es Guillermo González Calderoni; pero eso es inexacto.

