Daniel Bisogno, en los últimos años fue noticia no por su trabajo en el periodismo de espectáculos, sino por las múltiples enfermedades que lo acosaban. En 2023 se le detectó un cuadro hepático provocado por una ruptura de várices esofágicas. En varias ocasiones el conductor de Ventaneando entraba y salía de los hospitales. Pero al poco tiempo de ser dado de alta se le veía en antros y lugares de diversión acompañado de sus “chichifos”, ingiriendo bebidas alcohólicas. Algunos periodistas de espectáculos se atrevían a criticar la vida disoluta del conductor, pero eso a él no le hacía mella, pues así como entraba a los antros con sus “muchachitos”, así también entraba y salía de los hospitales.
En algún momento se habló de un trasplante de riñón, algo que, por cierto, nunca se corroboró. La noche de este jueves la misma Paty Chapoy, titular del programa Ventaneando confirmó la muerte de Daniel Bisogno.
Por supuesto, como ocurre siempre que una persona muere, todos hablarán de la maravillosa persona que fue el occiso, hablarán de su humanidad y generosidad y de su gran legado. Pero la verdad, si alguien desdeñó su salud, su bienestar y la tranquilidad de sus seres queridos, ese fue Daniel Bisogno, quien cavó su propia tumba. Descanse en paz.