En los últimos años, algunos panaderos, conscientes de su negligente arte de la panadería, se han dado cuenta de que su bizcocho no levanta, resulta insípido, duro, sin gracia. El sabor de una buena rosca de reyes depende de los ingredientes. Buena mantequilla, huevos de calidad, harina y el arte de la panadería hacen del bizcocho un bocado que no requiere más que de un rico chocolate. Ante la imposibilidad de hacer un rico bizcocho a los panaderos incapaces se les hizo fácil rellenar el bizcocho de crema chantilly, nata, chocolate, cajeta o mermelada; creando con esto un bizcocho aberrante que cuando se chopea en el chocolate crea un batido de chantilly o mermelada con chocolate. Por supuesto, eso no es rosca de reyes, es más parecido a un roscón español, pero no es rosca de reyes. Una buena rosca de reyes no requiere más agregado que la rica costra de concha de pan y fruta cristalizada encima; nada de frutos artificiales de azúcar.
Por supuesto, cualquier rosca de reyes queda completamente anulada si se acompaña con chocolate “Abuelita” o “Ibarra”, cuyo principal ingrediente es azúcar en un 75 por ciento; el 14.3% del producto es grasa vegetal y sólo un porcentaje muy bajo es cacao. Esta noche llegan los reyes y previo a su llegada ofrezca a sus amigos y seres queridos una rosca tradicional con un rico chocolate de cacao. Cualquier otra cosa sería una mera grosería.

