El negocio se llama Pastorcito Remolque Rojo y al taquero le dicen “Pastorcito”. Pues “Pastorcito” se dirigía en su remolque rojo a Misantla cargando un trompo de carne al pastor para su negocio ubicado en el centro de Misantla. Sin embargo, en el camino, dadas las condiciones de la carretera de Misantla, con tanta curva y mucha neblina, el trompo cayó a la carretera y el conductor ni cuenta se dio. Ya se dio cuenta cuando llegó a su negocio y vio que el trompo había “huido”.
Al “Pastorcito” se le ocurrió la idea de subir un mensaje a las redes sociales para pedir que, si alguien había visto un trompo de pastor huyendo, girando por la carretera, pues que le avisaran. La noticia se hizo viral, no sólo por la gracia que causó que el trompo saliera huyendo. Las redes sociales se llenaron de memes sobre el caso, pero aun así un nutrido grupo de amigos del “Pastorcito” se dieron a la tarea de buscar al trompo extraviado, sólo que no tuvieron éxito.
“Pastorcito”, a pesar de sus pérdidas agradeció los gestos de solidaridad de los misantecos y a manera de agradecimiento se ofreció a regalar tacos en la explanada de su pueblo. Y ya saben, “a la gorra ni quien le corra”. El evento se volvió una fiesta de víspera de navidad, en donde quedó claro que no son las cosas materiales las que importan, sino la amistad, solidaridad y empatía. En un mensaje en sus redes sociales “Pastorcito” agradeció a todos los que lo apoyaron para que la fiesta se llevara a cabo. “Y colorín colorado, este cuento se ha acabado”.
