López Obrador, vaya usted a saber por qué, dejó que China llenara los mercados mexicanos con sus productos. México abrió las puertas a esos productos chinos que están desplazando a los comerciantes tradicionales en los mercados de México. Pero no sólo eso, la industria automotriz de China tiene también las puertas abiertas de México. Eso lo sabe el gobierno de los Estados Unidos, eso lo sabe el gobierno de Canadá. Además de eso, la opacidad con la que se piensan manejar las autoridades mexicanas preocupa a sus socios de Norteamérica.
Es por ello que desde esos países se ha pregonado la posibilidad de sacar a nuestro país del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, el T-MEC. La presidenta Sheinbaum llegó de la reunión del Grupo de los 20 diciendo que el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau está con México, quiere seguir con México en el T-MEC. Sin embargo, no dijo que esa postura está condicionada.
En una conferencia de prensa el primer ministro canadiense fue más específico: “Garantizaremos el empleo y el crecimiento canadienses durante mucho tiempo. Lo ideal sería que lo hiciéramos como un mercado norteamericano unido, pero a la espera de las decisiones y elecciones que ha hecho México, puede que tengamos que buscar otras opciones”. México tendrá que decidir si le sigue abriendo las puertas a los mercados chinos, o si se ciñe a lo pactado en el tratado comercial con sus vecinos de Norteamérica.
