Después, debe de entender que quien dicta el actuar de un ministro es la Constitución Política y, no, un solo hombre. También, debe ser honesta y reconocer sus propias limitaciones, ella debe de analizar que su aterrizaje a la SCJN, fue por dedazo, no fue por sus méritos académicos o por su carrera dentro del poder judicial.
Ojalá y que entienda que llega al puesto para hacer respetar la autonomía del Poder Judicial y que no llega hacer politiquería rijosa. Ese sería un buen principio para una mujer que se sacó la lotería sin comprar boleto.
