Ese era el trato con López Obrador. Lo que Monreal no quiere entender, es que el presidente no tiene palabra, y que al igual que con Marcelo Ebrard, López Obrador lo va a agarrar de su pendejo. Señala la editorial Bajo Reserva de El Universal: «La prueba de fuego para el bastón de mando será la decisión sobre la candidatura al gobierno de la Ciudad de México. Nos comentan que si el secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch, quien es hombre de toda la confianza de doña Claudia, y además encabeza con amplitud todas las encuestas de preferencia electoral, es considerado para competir por la candidatura capitalina, habrá una prueba clara que el bastón que recibió la exjefa de gobierno funciona».
La Sheinbaum detesta a Monreal, él lo sabe. ¿Cómo se le puede ocurrir que ella le daría el visto bueno?
