Según el exvendedor de autopartes reconocía el esfuerzo del defensor de los negros al referirse a él como impulsor del respeto hacia los pueblos originarios, pero también señalaba que las nuevas generaciones deberían conocer y sentirse orgullosos por la conformación multicultural y étnica que han enriquecido el desarrollo social de Veracruz. En otras palabras, desojaban la margarita juntos.
Sin embargo, como dice José José, «el amor acaba», y hoy el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) en la LXV Legislatura no puede ver a Eric Patrocinio ni en la sopa, mucho menos en paredes y espectaculares. Es más, el amo y señor de los fracasos legislativos se pregunta cuánto recibe su excamarada de regalías, que le permite pagar una campaña anticipada. Ni hablar antes amigos y hoy acérrimos enemigos.
