El gobernador de Veracruz ignora o al menos olvida el adagio aquel, que dice, “los carniceros de hoy serán las reses de mañana”. Sobre todo, que este remedo de gobernador se ha pasado la ley por el arco del triunfo.
Ya tuvo varios deslices, con varios detenidos que tuvieron que ser liberados por falta de pruebas, entre ellos, el caso más sonado, el de José Manuel del Río Virgen, secretario del senado. Sobresale también el encarcelamiento de Rogelio Franco Castan, que, a pesar de ganar varios amparos, el ejecutivo local, con la complicidad de la espuria fiscal Verónica Hernández Giadáns, lo ha retenido injustamente tras las rejas.
Cuitláhuac García ya debe varias zaleas, y mientras este siga los consejos de un secretario de gobierno que tiene el alma más negra que la piel, tenga por seguro, que, si Morena pierde la gubernatura en el 2024, el hijo del profe Atanasio, será uno de los principales inquilinos del penal de Pacho Viejo.