Todos pensaron que ya estaba cerrada la puerta para meter más “corcholatas” a la contienda de Morena. De hecho, después del Consejo Nacional de Morena se pensó que se había cerrado la entrada de aspirantes; habían quedado que iban a ser 6. Sin embargo, de manera sorpresiva, la diputada Yeidckol Polevnsky dio a conocer que pidió licencia como diputada para buscar el cargo de coordinador de defensa de la Transformación; de esa manera eufemística se le llamará al candidato de Morena. Yeidckol Polevnsky recordó ante los medios de comunicación que ella es fundadora de Morena, que ella fue presidenta de Morena en la elección de López Obrador.
Lo que no dice la Polevnsky es que a ella la quitaron del cargo por transa, por hacer negocios con el dinero del partido, por comprar edificios para sacar provecho del precio, por rentar inmuebles a sobreprecio. A la señora Polevnsky estuvieron a punto de meterla en la cárcel, pero se cobijó en el manto de impunidad que le otorgó el presidente.
Ahora se anota para la contienda presidencial porque sabe que los que no resulten ganadores en la encuesta recibirán su premio de consolación. Eso es lo que quiere Yeidckol Polevnsky, seguir mamando del presupuesto; claro, si la ponen donde hay, pues ella sabe cómo ordeñar la vaca de la corrupción.
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