«El presidente está permanentemente en una exposición de varias horas durante la mañana, pero lo que ha distinguido a estas conferencias de prensa, tristemente no ha sido estrictamente la rendición de cuentas, sino alentar el encono, para profundizar la división, para generar un clima confrontativo.
»Él mismo es una figura pendenciera que busca permanentemente la confrontación y, en ese sentido, se les parece a otras figuras presidenciales que hemos visto en los últimos tiempos en otros países que han decidido que la prensa es la enemiga, una cuestión a denigrar, a satanizar, a estigmatizar». Pues desde este medio mandamos una felicitación a Carmen Arístegui, por premio, aunque en ella aplica el dicho aquel que dice: «Nadie es profeta en su tierra».
