Ahora, López Obrador, egresado de la UNAM, intenta controlar a la Máxima Casa de Estudios de este país. Uno de sus lacayos, el diputado de Morena, Armando Contreras Castillo, propone reformar la Ley Orgánica de la Universidad Nacional Autónoma de México para que la elección del rector no dependa de la Junta de Gobierno, sino para que sea elegida por la comunidad universitaria.
Señala la iniciativa: «La persona titular de la Rectoría será elegida por la comunidad universitaria mediante elección directa y sufragio universal, libre, secreto, personal e intransferible, conforme a los procedimientos que para tal efecto establezca el Consejo Universitario, que deberán garantizar el principio de paridad de género». López Obrador, como un tirano en ciernes, piensa dejar este país hecho un desastre.
